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La Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo de acuerdo al uso de la Iglesia Rutena Traducida del Inglés por Guillermo Rodríguez La Divina Liturgia de San Juan Crisóstomo En el Rito Bizantino de la Iglesia Católica, el pan y el vino usados para la Divina Liturgia (El Santo Sacrificio de la Misa) son preparados por el sacerdote en una pequeña mesa colocada al lado izquierdo del Altar (La Mesa de la Preparación.) Después de terminado este rito (llamado Proskomedia) el sacerdote deja el cáliz y la patena (diskos) en la Mesa de la Preparación y se dirige al Altar para comenzar la Divina Liturgia. (De Pie) ( (Si a la liturgia la asiste un diácono.)(El diácono inclina la cabeza y sale del santuario por la Puerta Norte, permaneciendo de pie en el lugar de costumbre en el ambón, inclina la cabeza tres veces diciendo:) Diácono: Abre, Señor mis labios, y mi boca proclamará tu alabanza.D: Reverendo padre, da la bendición.)(El sacerdote besa el Santo Evangelio en el Altar y luego traza el signo de la cruz sobre el altar con el Libro del Evangelio y comienza:) Sacerdote: Bendito es el Reino + del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.Pueblo: Amén( (Solamente durante el tiempo de Pascua)P: Cristo ha resucitado de entre los muertos, conquistando a la muerte por su muerte, y dando vida a quienes estaban en la tumba. (3))La Gran Letanía (Sentados) D: En paz oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Por la paz que viene de lo alto y por la salvación de nuestras almas, oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Por la paz del mundo entero, por el bienestar de las santas iglesias de Dios, y por la unidad de todos, oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Por esta santa iglesia y por los que entran en ella con fe, reverencia y santo temor de Dios, oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Por Su Santidad, nuestro Pontífice Ecuménico N. Papa de Roma, oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Por nuestro Eminentísimo señor Arzobispo Metropolitano N., (por nuestro Ilustrísimo señor Obispo N.), (por sus ilustres obispos auxiliares), por los reverendos presbíteros, por los diáconos en Cristo, y todo el clero y por el pueblo, oremos al Señor.D: Señor, ten piedad.D: Por nuestro país, por nuestro presidente y por todos los servidores públicos, oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Por esta parroquia y ciudad, por toda ciudad, pueblo y comunidad, por todos los países y por los fieles que en ellos habitan, oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Por un clima favorable, por la abundancia de los frutos de la tierra y por un buen temporal, oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Por los viajeros por cielo, mar y tierra, por los enfermos, por los que sufren, por los cautivos y por su salvación, oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.(Si hay intenciones particulares, se dicen en este momento.) D: Por nuestra liberación de toda aflicción, castigo, peligro y angustia; oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Ampáranos, sálvanos, ten misericordia de nosotros y guárdanos, oh Dios, por Tu gracia.P: Señor, ten piedad.D: Conmemorando a nuestra señora, la santísima, inmaculada, bienaventurada Madre de Dios y siempre virgen María, con todos los santos, nos encomendamos todos y mutuamente y toda nuestra vida a Cristo nuestro Dios.P: A Ti, Señor.S: Señor, Dios nuestro, cuyo poder es incomparable, y cuya gloria trasciende nuestro entendimiento, cuya misericordia no conoce límites, y cuyo amor por nosotros es inefable; míranos y mira a esta santa casa en Tu compasión. Concédenos y también a los que oran con nosotros, la abundancia de Tu misericordia.S: Porque a Ti corresponde toda la gloria, el honor y la alabanza; Padre, + Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.La Primera Antífona (Mientras se canta la Antífona el sacerdote ora en silencio:) S: Señor, Dios nuestro, salva a Tu pueblo y bendice a Tu heredad, preserva la unidad de Tu Iglesia; santifica a aquellos que aman la belleza de Tu morada; glorifícalos por Tu poder divino, y no abandones a los que ponemos nuestra esperanza en Ti. Porque Tuyo es el dominio, y Tuyo es el Reino, el poder y la gloria; Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.(El diácono permanece de pie delante del Icono de Nuestro Señor.) P: Aclamen a Dios en toda la tierra, canten salmos a Su glorioso nombre, hagan alarde de sus alabanzas. Por la intercesión de la Madre de Dios, Salvador, Sálvanos.P: Digan a Dios: ¡Qué terribles son tus obras! Tu fuerza es tal que tus enemigos se convierten en tus aduladores. Por la intercesión de la Madre de Dios, Salvador, Sálvanos.P: Toda la tierra ante ti se inclina, te canta y celebra tu Nombre, Dios Altísimo. Por la intercesión de la Madre de Dios, Salvador, Sálvanos.( (O bien, entre semana:)P: Es bueno dar gracias al Señor y celebrar Tu nombre, Dios Altísimo. Por la intercesión de la Madre de Dios, Salvador, Sálvanos.P: Proclamar Tu amor por la mañana y tu fidelidad durante la noche. Por la intercesión de la Madre de Dios, Salvador, Sálvanos.P: Porque Justo es el Señor, nuestro Dios, en Él no existe falla. Por la intercesión de la Madre de Dios, Salvador, Sálvanos.)P: Gloria al Padre, + y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. (Por la intercesión de la Madre de Dios, Salvador, Sálvanos.)( D: En paz nuevamente oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Ampáranos, sálvanos, ten misericordia de nosotros y guárdanos, oh Dios, por Tu gracia.P: Señor, ten piedad.D: Conmemorando a nuestra señora, la santísima, inmaculada, bienaventurada Madre de Dios y siempre virgen María, con todos los santos, nos encomendamos todos y mutuamente y toda nuestra vida a Cristo nuestro Dios.P: A Ti, Señor.S: Señor, Dios nuestro, salva a Tu pueblo y bendice a Tu heredad, preserva la unidad de Tu Iglesia; santifica a aquellos que aman la belleza de Tu morada; glorifícalos por Tu poder divino, y no abandones a los que ponemos nuestra esperanza en Ti.S: Porque Tuyo es el dominio, el reino, el poder y la gloria; Padre, + Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P : Amén.)La Segunda Antífona (El diácono permanece de pie delante del Icono de la Madre de Dios.) P: Muéstrate propicio, oh Dios, y bendícenos; que Tu rostro brille sobre nosotros y ten misericordia. Sálvanos, Hijo de Dios, (que resucitaste de entre los muertos), a Ti cantamos: Aleluya.(De Pie) (El diácono entra al santuario por la Puerta Sur, y permanece de pie a la derecha del sacerdote.) P: Hijo Unigénito y Palabra de Dios, aunque Inmortal Te humillaste por nuestra salvación, encarnándote de la santa Madre de Dios y siempre virgen María y, sin cambiar, te hiciste hombre. Cristo, Dios nuestro, Tú fuiste crucificado pero conquistaste a la muerte por la muerte. Tú eres una persona de la Santísima Trinidad, glorificado con el Padre y el Espíritu Santo sálvanos.( D: En paz nuevamente oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Ampáranos, sálvanos, ten misericordia de nosotros y guárdanos, oh Dios, por Tu gracia.P: Señor, ten piedad.D: Conmemorando a nuestra señora, la santísima, inmaculada, bienaventurada Madre de Dios y siempre virgen María, con todos los santos, nos encomendamos todos y mutuamente y toda nuestra vida a Cristo nuestro Dios.P: A Ti, Señor.S: Tú, que prometiste atender las peticiones de dos o tres reunidos en Tu Nombre, nos has concedido presentar estas súplicas a una sola voz; escucha benignamente ahora las necesidades de Tus siervos, y danos el conocimiento de Tu verdad en este mundo y la vida eterna en el mundo futuro.S: Porque Tú eres un Dios generoso y amas a la humanidad, a Ti damos gloria; Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.)La Tercera Antífona P: Sálvanos, Hijo de Dios, (que resucitaste de entre los muertos), a Ti cantamos: Aleluya.Venid delante de Él, dando gracias con cantos, saludemos al Señor. Sálvanos, Hijo de Dios, (que resucitaste de entre los muertos), a Ti cantamos: Aleluya.Un Dios poderoso es el Señor, un gran rey sobre toda la tierra. Sálvanos, Hijo de Dios, (que resucitaste de entre los muertos), a Ti cantamos: Aleluya.( (O bien, entre semana:)P: Sálvanos, Hijo de Dios, majestuoso entre Tus santos, a Ti cantamos: Aleluya.Venid delante de Él, dando gracias con cantos, saludemos al Señor. Sálvanos, Hijo de Dios, majestuoso entre Tus santos, a Ti cantamos: Aleluya. Un Dios poderoso es el Señor, un gran rey sobre toda la tierra. Sálvanos, Hijo de Dios, majestuoso entre Tus santos, a Ti cantamos: Aleluya.) La Entrada (El sacerdote inclina la cabeza tres veces y luego lleva el Libro del Santo Evangelio en procesión hasta la Puerta Preciosa. Si asiste el diácono, inclina la cabeza una vez con el sacerdote, entonces el sacerdote entrega al diácono el Libro del Santo Evangelio quien lo lleva en procesión hasta la Puerta Preciosa, el diácono permanece de pie a la derecha del sacerdote. El sacerdote hace oración en voz baja:) ( D: Oremos al Señor.)S: Maestro y Señor, Dios nuestro, Tú has establecido en el cielo los ordenes y ejércitos de ángeles y arcángeles para servir a Tu gloria. Concede que los santos ángeles entren con nosotros y juntos podamos servir y glorificar Tu bondad. Porque para Ti es toda la gloria, honor y alabanza, para el Padre y el Hijo y el Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén( D: Reverendo padre, bendice la entrada santa.)(El sacerdote bendice la entrada diciendo en voz baja:) S: Bendita sea siempre la entrada de Tus santos, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.(Entonces besa el Libro del Santo Evangelio, lo levanta y dice:) S (D): Sabiduría. Estemos atentos.P: Venid, adoremos e inclinémonos delante de Cristo.P: Sálvanos, Hijo de Dios (que resucitaste de entre los muertos), a Ti cantamos: Aleluya.( (O bien, entre semana:)P: Sálvanos, Hijo de Dios, majestuoso entre Tus santos, a Ti cantamos: Aleluya.)(Sentados) (El sacerdote entra al santuario y deja el Libro del Santo Evangelio sobre el Altar. Se cantan el Troparion de la iglesia y el Kontakion del día:) El Trisagion S: Santo Dios, Tú habitas entre Tus santos. Tú eres alabado por los Serafines con el himno que te proclama tres veces Santo y glorificado por los Querubines y adorado por todos los poderes celestiales. Tú has creado todo de la nada. Tú creaste al hombre y la mujer a tu imagen y semejanza y los adornaste con todos los dones de Tu gracia. Tu das sabiduría y entendimiento al suplicante y no te olvidas del pecador, sino que has establecido el arrepentimiento como el camino de la salvación. Has permitido que nosotros, tus indignos siervos, estar ahora delante de la gloria de Tu santo altar y ofrecerte adoración y alabanza. Maestro, acepta este himno que te proclama tres veces Santo también de los labios de nosotros, pecadores y asístenos con tu bondad. Perdona nuestras transgresiones voluntarias e involuntarias, santifica nuestras almas y nuestros cuerpos, y concédenos poderte adorar y servirte en santidad todos los días de nuestra vida, por la intercesión de la santa Madre de Dios y de todos los santos en quienes te has complacido a través de todos los tiempos.( D: Reverendo padre, bendice el canto del Trisagion.(El sacerdote bendice al diácono:) )S: Porque Tú eres Santo, Dios nuestro, y a Ti damos gloria; Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre...(El diácono cierra la Puerta Preciosa y dice:) D: ...y por los siglos de los siglos.P: Amén.(De Pie) Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. (3)Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. Santo Inmortal, ten piedad de nosotros. ( D: Reverendo padre, da la orden.)(Volteando hacia la Prothesis, el sacerdote dice en voz baja:) S: Bendito El que viene en el nombre del Señor.( D: Reverendo padre, bendice el trono.)(Entonces volteando hacia el santo Altar, dice:) S: Bendito seas en el trono de la gloria de Tu reino, sentado sobre los Querubines, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.P: Santo Dios, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros.( (Durante la octava de Pascua)P: Todos los que han sido bautizados se han revestido de Cristo. Aleluya. (3)Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén. Se han revestido de Cristo, Aleluya. Todos los que han sido bautizados se han revestido de Cristo. Aleluya.) La Epístola D: Estemos atentos.S: La Paz + sea con todos.D: Sabiduría. Estemos atentos.(Se dicen los versos de los Salmos que correspondan.) D: Sabiduría.Lector: Lectura de (El nombre del libro del Nuevo Testamento de donde se toma la lectura Apostólica.)D: Estemos atentos.(Sentados) (El Lector lee la lectura Apostólica correspondiente.) S: La Paz sea contigo.L: Y con tu espíritu.D: Sabiduría. Estemos atentos.P: Aleluya, Aleluya, Aleluya.(Se inciensa al Libro del Santo Evangelio y si se desea, al pueblo.) S: Haz brillar dentro de nuestros corazones, amantísimo Maestro, la purísima luz de Tu conocimiento divino y abre nuestras mentes para que podamos comprender el mensaje de tu Evangelio. Infunde también en nosotros, reverencia por Sus benditos mandamientos, para que habiendo conquistado nuestros deseos mundanos, podamos seguir una vida espiritual, pensando y haciendo todas las cosas que te son agradables. Porque Tu, Cristo, Dios nuestro, eres la luz de nuestras almas y nuestros cuerpos y a Ti damos gloria junto con Tu Eterno Padre y Tu Santo Espíritu de bondad, dador de vida, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.El Santo Evangelio ( (Si el diácono lee el Santo Evangelio, se presenta delante del sacerdote e inclinando la cabeza dice:)D: Reverendo padre, bendice el anuncio del Santo Evangelio según el (Apóstol y) Evangelista San N.S: Que el Señor, por la intercesión del Santo, Glorioso e Ilustre (Apóstol y) Evangelista San N. te conceda anunciar su Palabra con gran poder, para la consumación del Evangelio de su Amado Hijo y Señor Nuestro, Jesucristo.D: Amén.)S: Sabiduría. De pie. Escuchemos el Santo Evangelio. La Paz sea con todos.(De Pie) P: Y con tu espíritu.D: Lectura del Santo Evangelio según San N.P: Gloria a Ti Señor, Gloria a Ti.D: Estemos atentos.(El sacerdote o el diácono lee el Santo Evangelio correspondiente.) P: Gloria a Ti Señor, Gloria a Ti.( (Si el diácono leyó el Santo Evangelio:)S: La Paz sea contigo, que proclamaste el Santo Evangelio.)(Sentados) La Homilía (Después de las lecturas, el sacerdote hace la predicación.) La Letanía de la Ferviente Súplica D: Digamos con toda el alma y con toda nuestra mente digamos.P: Señor, ten piedad.D: Señor Todopoderoso, Dios de nuestros Padres, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.P: Señor, ten piedad.D: Ten misericordia de nosotros, oh Dios, conforme a tu inmensa bondad, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.P: Señor, ten piedad. (3)D: También rogamos por Su Santidad, nuestro Pontífice Ecuménico N., Papa de Roma, por nuestro Eminentísimo señor Arzobispo Metropolitano N., (por nuestro Ilustrísimo señor Obispo N.), (por sus ilustres obispos auxiliares), por todos los que sirven en esta santa iglesia, por nuestros padres en la fe y por todos nuestros hermanos en Cristo.P: Señor, ten piedad. (3)D: También rogamos por nuestro país, nuestras autoridades civiles y las fuerzas armadas.P: Señor, ten piedad. (3)(Si hay intenciones particulares, se dicen en este momento.) S: También rogamos por todos los aquí presentes, quienes esperan de Ti grande y abundante misericordia, por los que se apiadan de nosotros y por todos los Cristianos de la verdadera fe.P: Señor, ten piedad. (3)S: Señor, Dios nuestro, acepta la ferviente súplica de Tus siervos, ten piedad de nosotros conforme a la grandeza de Tu misericordia; y envía Tu compasión sobre Todo tu pueblo, que espera en la abundante misericordia que proviene de Ti.S: Porque Tú eres un Dios misericordioso que amas a la humanidad, y a Ti damos gloria; Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.La Letanía de los Difuntos (Esta letanía se ofrece solamente si hay conmemoraciones por los difuntos) S: Ten misericordia de nosotros, oh Dios, conforme a tu inmensa bondad, te suplicamos, escúchanos y ten piedad.P: Señor, ten piedad. (3)S: También rogamos por el descanso del (las) alma(s) del (los) siervo(s) de Dios N. que han partido de esta vida, y para que Le(s) perdones todos sus pecados, tanto voluntarios como involuntarios.P: Señor, ten piedad. (3)S: Para que el Señor Dios establezca su(s) alma(s) en el lugar de reposo de los justos.P: Señor, ten piedad (3).S: Las misericordias de Dios, el Reino Celestial, y la remisión de sus pecados, pedimos de Cristo, nuestro Rey Inmortal y nuestro Dios.P: Concédelo, Señor. (3)S: Oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.S: Dios de los espíritus, y de toda carne, Que conquistaste a la muerte por medio de la muerte y derrocaste al diablo, y has dado vida al mundo: Concede, Señor, el descanso del (las) alma(s) de Tu(s) siervo(s) difunto(s), N., en un lugar de luz, un lugar de abundancia, un lugar de descanso, donde toda enfermedad, tristeza y llanto hayan desaparecido. Como Dios misericordioso, que amas a la humanidad, perdona toda transgresión que él (ella, ellos) haya(n) cometido, sea de palabra, obra o pensamiento. Porque solo Tu estas por encima de todo pecado, y Tu justicia permanece por toda la eternidad, y Tu palabra es verdad. Porque Tú eres la Resurrección, y la Vida, y el Descanso de Tus siervo(s) difunto(s) N. Cristo, Dios nuestro, y a Ti damos gloria, junto con Tu Padre, el Eterno, y Tu Santísimo Espíritu de Bondad y Dador de Vida, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.La Oración por los Catecúmenos (Durante la letanía de los catecúmenos, el sacerdote extiende sobre el altar el corporal, una tela con un estampado sobre la sepultura de Cristo) S: Catecúmenos, oren al Señor.P: Señor, ten piedad.S: Fieles, oren por los catecúmenos, para que el Señor tenga misericordia de ellos.P: Señor, ten piedad.S: Para que Él les enseñe la palabra de verdad.P: Señor, ten piedad.S: Para que Él les revele el Evangelio de la justicia.P: Señor, ten piedad.S: Para que Él los una a Su Santa Iglesia Católica y Apostólica.P: Señor, ten piedad.S: Sálvalos, ten misericordia de ellos, ampáralos y guárdalos, oh Dios, por Tu gracia.P: Señor, ten piedad.S: Catecúmenos, inclinen su cabeza delante del Señor.P: A Ti, Señor.S: Señor, Dios nuestro, Que habitas en las alturas y atiendes al humilde de corazón; Que has enviado como salvación de la humanidad a Tu Hijo Unigénito y Señor y Dios Nuestro, Jesucristo; mira propicio a Tus siervos, los catecúmenos, que inclinan su cabeza ante Ti; hazlos dignos de recibir a su debido tiempo el baño de la regeneración. Únelos a tu Santa Iglesia Católica y Apostólica, y añádelos al número de Tu rebaño elegido.S: Para que ellos junto con nosotros glorifiquen Tu honorable y majestuoso Nombre; Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.( S: ¡Catecúmenos, retírense! ¡Retírense todos los catecúmenos! ¡Que todos los catecúmenos se retiren! ¡Que no permanezca ningún catecúmeno! Permitan que los fieles en paz oremos una y otra vez al Señor.P: Señor, ten piedad.)La Oración de los Fieles S: Te damos gracias, Señor, Dios de las Potestades. Que nos has considerado dignos de estar delante de Tu santo altar, y de postrarnos ante Tu compasión por los pecados y errores de Tu pueblo. Acepta nuestra súplica, oh Dios; haznos dignos de ofrecerte oraciones y súplicas, y sacrificios espirituales por todo Tu pueblo. Permítenos, a quienes has elegido para este ministerio, por el poder de tu Espíritu Santo, invocarte en todo lugar y momento sin culpa ni ofensa, en el testimonio puro de nuestra consciencia; para que al escucharnos, Te muestres misericordioso con nosotros de acuerdo con Tu abundante bondad.(S: Ampáranos, sálvanos, ten misericordia de nosotros y guárdanos, oh Dios, por Tu gracia.P: Señor, ten piedad. S: Porque a Ti corresponden toda la gloria, el honor, y la alabanza; Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. P: Amén.) S: De nuevo nos inclinamos delante de Ti para suplicarte, Dios bueno y amoroso. Escucha nuestra súplica: limpia nuestras almas y nuestros cuerpos de toda impureza de la carne y del espíritu, y concédenos estar delante de Tu santo altar sin culpa ni condenación. Concede también, oh Dios, prosperidad en la vida, en la fe y en el discernimiento espiritual a los fieles que oran con nosotros, de modo que siempre Te adoremos con reverencia y amor, participemos de Tus Santos Misterios sin culpa ni condenación, y lleguemos a ser dignos de Tu reino celestial.S: Y concédenos que amparados siempre por Tu poder, podamos darte gloria a Ti, Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.La Gran Entrada (De Pie) P: Nosotros que místicamente representamos a los Querubines cantamos el himno tres veces santo a la Trinidad dadora de vida. Pongamos a un lado las preocupaciones de esta vida para que podamos recibir al Rey de todos...(Mientras se canta el Himno de los Querubines, el sacerdote dice en voz baja:) S: Nadie que esté atado por los deseos y placeres mundanos es digno de acercarse y servirte a Ti, Rey de gloria. Servirte es imponente e impresionante hasta para los poderes celestiales. Pero por Tu inefable e inmenso amor por nosotros, Te hiciste hombre sin alteración o cambio. Tú eres nuestro Sumo Sacerdote y Señor de todos, y nos has confiado a nosotros la celebración de este sacrificio litúrgico sin derramamiento de sangre. Porque solo Tú, Señor y Dios nuestro, gobiernas sobre todas las cosas en el cielo y en la tierra. Tú estás sentado en el trono de los Querubines, eres Señor de los Serafines y el Rey de Israel. Solo Tú eres Santo y moras entre Tus santos. Solo Tú eres bueno y siempre estás dispuesto a escuchar. Por eso Te imploro que te fijes en mi, pecador e indigno siervo Tuyo, purifica mi alma y mi corazón de toda conciencia malvada. Concédeme que, lleno del poder de Tu Santo Espíritu y revestido de la gracia del sacerdocio, pueda celebrar sobre Tu santo Altar el misterio de Tu santo y puro Cuerpo y Tu preciosa Sangre. Ante Ti vengo con la cabeza agachada y suplico: no me retires Tu rostro ni me rechaces de entre tus hijos, sino concede que yo, pecador e indigno siervo Tuyo, sea digno de ofrecerte estos dones. Pues Tú, Cristo, Dios Nuestro, eres el Oferente y la Ofrenda, Aquel que recibes y eres distribuido, y a Ti damos gloria, junto con Tu Padre eterno y tu Santo Espíritu de bondad y dador de vida, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.(El sacerdote inciensa y recita en voz baja:) S: Nosotros que místicamente representamos a los Querubines cantamos el himno tres veces santo a la Trinidad dadora de vida. Pongamos a un lado las preocupaciones de esta vida de modo que podamos recibir al Rey de todo...(En domingo:) Habiendo contemplado la resurrección de Cristo, adoremos al santo Señor Jesús, el único Sin Pecado. Veneramos Tu cruz, oh Cristo, y alabamos y glorificamos Tu santa resurrección. Tú eres nuestro Dios. No conocemos a otro aparte de Ti e invocamos Tu Nombre. Todos los fieles, veneremos la santa resurrección de Cristo. Miren que por la cruz he venido una gran dicha al mundo. Bendiciendo siempre al Señor, alabemos Su resurrección. Pues soportando la cruzo por nosotros, Él destruyó a la muerte por la muerte. Ten piedad de mí, oh Dios, en tu bondad, por tu gran corazón, borra mi falta. Que mi alma quede limpia de malicia, purifícame de mi pecado. Pues mi falta yo bien la conozco y mi pecado está siempre ante mí; contra ti, contra ti sólo pequé, lo que es malo a tus ojos yo lo hice. Por eso en tu sentencia tú eres justo, no hay reproche en el juicio de tus labios. Tú ves que malo soy de nacimiento, pecador desde el seno de mi madre. Mas tú quieres rectitud de corazón, y me enseñas en secreto lo que es sabio. Rocíame con agua, y quedaré limpio; lávame y quedaré más blanco que la nieve. Haz que sienta otra vez júbilo y gozo y que bailen los huesos que moliste. Aparta tu semblante de mis faltas, borra en mí todo rastro de malicia. Crea en mí, oh Dios, un corazón puro, renueva en mi interior un firme espíritu. No me rechaces lejos de tu rostro ni me retires tu espíritu santo. Dame tu salvación que regocija, y que un espíritu noble me dé fuerza. Mostraré tu camino a los que pecan, a ti se volverán los descarriados. Líbrame, oh Dios, de la deuda de sangre, Dios de mi salvación, y aclamará mi lengua tu justicia. Señor, abre mis labios y cantará mi boca tu alabanza. Un sacrificio no te gustaría, ni querrás si te ofrezco, un holocausto. Mi espíritu quebrantado a Dios ofreceré, pues no desdeñas a un corazón contrito. (El sacerdote va a la Mesa de la Preparación y toma el diskos y el cáliz y realiza la Gran Entrada.) S: Que el Señor Dios recuerde en Su reino, a Su Santidad, nuestro Pontífice Ecuménico N. Papa de Roma, a nuestro Eminentísimo señor Arzobispo Metropolitano N., (a nuestro Ilustrísimo señor Obispo N.), (a sus ilustres obispos auxiliares), a todo el presbiterio, diaconado y órdenes monásticas, a nuestras autoridades civiles y a todas nuestras fuerzas armadas, a los nobles y por siempre memorables fundadores y benefactores de esta santa iglesia, (a nuestros hermanos que sufren) y a todos ustedes Cristianos de la verdadera fe, ahora y siempre y por los siglos de los siglosP: Amén.Para que podamos recibir al Rey de todos, invisiblemente escoltado por los ejércitos angélicos. Aleluya, Aleluya, Aleluya. S: El noble José bajó Tu purísimo cuerpo de la cruz, lo envolvió en un sudario limpio, y con especies fragantes lo sepultó en una tumba nueva.(Cubriendo los santos dones, dice:) S: Favorece a Sión en tu bondad: reedifica las murallas de Jerusalén; entonces te gustarán los sacrificios, ofrendas y holocaustos que se te deben; entonces ofrecerán novillos en tu altar.( (Si asiste el diácono:)S: Recuérdame, hermano.D: Que el Señor Dios recuerde tu sacerdocio en Su reino..S: Ruega por mí, hermano en el servicio.D: Que el Espíritu Santo descienda sobre ti, y que el poder del Altísimo te cubra con su sombra.S: Que el mismo Espíritu nos asista en nuestras celebraciones todos los días de nuestras vidas.D: Recuérdame, padre.S: Que el Señor se acuerde de ti en Su reino, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.D: Amen.(El diácono inclina la cabeza delante del sacerdote y sale del santuario por la Puerta Norte.) )( Las Peticiones(Sentados) D: Completemos nuestra oración al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Por los preciosos dones aquí presentados, oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Por esta santa iglesia y por los que entran en ella con fe, reverencia y santo temor de Dios, oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Por nuestra liberación de toda aflicción, castigo, peligro y angustia; oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.(De Pie) )La Oración del Ofertorio (El sacerdote ora en silencio:) S: Señor, Dios Todopoderoso, solo Tú eres santo. Tú aceptas un sacrificio de alabanza de quienes Te invocan con todo el corazón. Recibe también la oración de nosotros, pecadores y deja que llegue a Tu santo altar. Concédenos ofrecerte dones y sacrificios espirituales por nuestros pecados y por las transgresiones del pueblo. haznos dignos de hallar gracia en Tu presencia para que nuestro sacrificio Te sea agradable y para que Tu Espíritu de bondad y de gracia habite en nosotros, en estos dones que te presentamos y en todo Tu pueblo.S: Por la misericordia de Tu Hijo Unigénito con quien eres bendecido, junto con Tu Santísimo Espíritu de bondad y dador de vida, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.S: La Paz + sea con todos.P: Y con tu espíritu.D: Amémonos los unos a los otros para que a una podamos confesar:(El sacerdote besa los santos Dones diciendo:) S: Te amo, Señor, fuerza mía. El Señor es mi roca, y mi fortaleza, y mi salvación.P: Padre, Hijo y Espíritu Santo, la Trinidad Una en esencia e inseparable.D: Las Puertas, las Puertas. Con Sabiduría, estemos atentos.El Credo P: Creo en un solo Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra, de todo lo visible y lo invisible.Creo en un solo Señor Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, de la misma naturaleza del Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros, los hombres, y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato; padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día, según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria a juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre (y del Hijo), que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas.Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro. Amén. La Santa Anáfora D: De pie. Permanezcamos llenos de asombro. Estemos atentos, para que podamos presentar la santa ofrenda en paz.P: Misericordia y paz, un sacrificio de alabanza.S: La gracia de Nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre, y la comunión del Espíritu Santo + estén con todos ustedes.P: Y con tu espíritu.S: Levantemos el corazón.P: Lo tenemos levantado hacia el Señor.S: Demos gracias al Señor.P: Es justo y necesario (adorar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, la Trinidad Una en esencia e inseparable.)S: Es justo y necesario cantarte, bendecirte, alabarte, darte gracias y adorarte en todos los lugares de Tu dominio; pues Tú eres Dios inefable, incomprensible, invisible, más allá del entendimiento, eterno e inmutable, Tú y Tu Hijo unigénito y Tu Santo Espíritu. Tú nos creaste de la nada, y cuando caímos, Tú nos levantaste de nuevo. No escatimas en hacer cualquier cosa hasta llevarnos al cielo y darnos Tu reino venidero. Por todo esto Te damos gracias a Ti, a Tu Hijo unigénito y a Tu Santo Espíritu; por todas las cosas que sabemos y por las que ignoramos, por las bendiciones concedidas que vemos y las que no vemos. También Te damos gracias por esta liturgia que Te dignas aceptar de nuestras manos, a pesar de que Tú estás rodeado de miles de Arcángeles y decenas de miles de Ángeles, por los Querubines y los Serafines, con seis alas, muchos ojos que aletean,S: Cantando, proclamando, gritando y diciendo el himno triunfal:(De Rodillas) P: Santo, santo, santo, es el Señor Dios del universo, llenos están el cielo y la tierra de Tu gloria, Hosanna en el cielo. Bendito el que viene en el nombre del Señor. Hosanna en el cielo.S: Junto con estos bienaventurados espíritus, misericordioso Señor, nosotros también proclamamos y decimos: Tú eres santo, santísimo, Tú y Tu Hijo unigénito y Tu Santo Espíritu. Tú eres santo, santísimo y sublime en Tu gloria. Tanto amaste a Tu mundo que diste a Tu Hijo unigénito para que todo el que crea en Él no se pierda, sino que tenga vida eterna. Él vino y cumplió el plan divino por nosotros. En la noche en que iba a ser entregado, o más bien. cuando Él se entregó a Sí mismo por la vida del mundo, tomó pan en Sus santas, puras e inmaculadas manos, dio gracias, lo bendijo, santificó, partió y lo dio a sus santos discípulos y apóstoles diciendo(El sacerdote y el diácono señalan al diskos.) S: TOMAD, COMED, ESTO ES MI CUERPO QUE SE ENTREGA POR VOSOTROS PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.P: Amén.(El sacerdote y el diácono hacen una profunda reverencia.) S: De igual forma, acabada la cena, tomó el cáliz, diciendo:(El sacerdote y el diácono señalan al cáliz.) S: BEBED TODOS DE ÉL; ESTO ES MI SANGRE, SANGRE DE LA NUEVA ALIANZA DERAMADA POR VOSOTROS Y POR MUCHOS PARA EL PERDÓN DE LOS PECADOS.P: Amén.(El sacerdote y el diácono hacen una profunda reverencia.) S: Así pues, conmemorando el mandamiento del Salvador, y todo lo que sucedió por nosotros, la cruz, el sepulcro, la resurrección al tercer día, la ascensión al cielo, la entronización a la derecha del Padre y la segunda y gloriosa venida,(El sacerdote eleva el diskos y el cáliz.) S: Te ofrecemos estos dones de Tus propios dones, en nombre todos y por todos.P: Te alabamos, Te bendecimos, Te damos gracias y Te suplicamos, Señor Dios nuestro.S: Nuevamente Te ofrecemos este sacrificio espiritual sin derramamiento de sangre y Te pedimos, Te rogamos y Te suplicamos: manda a Tu Santo Espíritu sobre nosotros y sobre estos dones que te presentamos.( D: Reverendo padre, bendice el pan santo.)Y transforma este pan + en el Cuerpo precioso de Tu Cristo.(Bendice el Pan.) ( D: Amén. Reverendo padre, bendice el santo cáliz.)S: Y transforma lo que hay en este Cáliz + en la Sangre preciosa de Tu Cristo.(Bendice el Cáliz.) ( D: Amén. Reverendo padre, bendice ambos.)S: Transfórmalos + por Tu Espíritu Santo.(Bendice ambos.) ( D: Amén, Amén, Amén.)(El sacerdote y el diácono hacen una profunda reverencia.) S: De modo que para los que participemos de ellos sean bien para el alma, el perdón de los pecados, la comunión de Tu Santo Espíritu, la plenitud del reino celestial, confianza delante de Ti, y no juicio o condenación. De nuevo te presentamos este sacrificio espiritual por aquellos que descansan en la fe, ancestros, padres, patriarcas, profetas, apóstoles, predicadores, evangelistas, mártires, confesores, ascetas, y por todo espíritu justo perfeccionado por la fe.S: Especialmente por nuestra Señora, la santísima, inmaculada, bienaventurada, gloriosa, Madre de Dios y siempre virgen María.(De Pie) P: En verdad es justo bendecirte, bienaventurada, inmaculada y madre de nuestro Dios. Más honorable que los Querubines, y sin comparación más gloriosa que los Serafines, que siendo Virgen, diste a luz a Dios, la Palabra. Te glorificamos, verdadera Madre de Dios.( (Durante el tiempo de pascua)P: El Ángel saludó a la Santa Madre: "Salve, Virgen pura." Y nuevamente dijo: "Salve, porque al tercer día tu Hijo se levantó de la tumba y levantó a los muertos. Por eso, llénense de gozo todos los pueblos.Brilla, Brilla Nueva Jerusalén, porque la Gloria del Señor está sobre ti. Salta de gozo y regocíjate el día de hoy, Sión. Y tu, inmaculada Madre de Dios, gloríate en la resurrección de aquel a quien diste a luz.) S: Por San Juan Bautista, el profeta y precursor; por los santos, gloriosos y honorables Apóstoles; por San(Santo, Santa, los Santos) N. (y N.) cuya memoria celebramos hoy; y por todos Tus santos, Dios Nuestro, bendícenos por sus súplicas. Recuerda también a todos los que se durmieron en la esperanza de la resurrección a la vida eterna. N. (y N.) y concédeles el descanso, Dios Nuestro, en el resplandor de tu luz admirable. De nuevo, Te suplicamos, Señor, recuerda a todos los obispos que enseñan rectamente la palabra de Tu verdad, a todos los presbíteros, a todos los diáconos en servicio de Cristo, y a todos los ministros. También te ofrecemos este sacrificio espiritual por el mundo entero, por la Santa Iglesia Católica y Apostólica, por todos aquellos que viven en pureza y santidad. Y por todos aquellos en el servicio público; permíteles, Señor, servir y gobernar en paz de modo que por el cumplimiento fiel de sus deberes podamos tener una vida de paz y serenidad en piedad y santidad.S: Ante todo, Señor, recuerda a Su Santidad, nuestro Pontífice Ecuménico N. Papa de Roma, a nuestro Eminentísimo señor Arzobispo Metropolitano N., a nuestro Ilustrísimo señor Obispo N. y a sus ilustres obispos auxiliares. Concédeles servir a tu Santa Iglesia en paz. Consérvalos salvos, honorables y saludables por muchos años, enseñando la palabra de Tu verdad.D: Recuerda también, Señor, aquellos que vienen a la mente de cada uno de nosotros y a todo Tu pueblo.P: Y a todo Tu pueblo.S: Recuerda, Señor, la ciudad en la que vivimos, toda ciudad y país, y a los fieles que viven en ellos. Recuerda, Señor, a los viajeros, los enfermos, los que sufren, los cautivos, concédeles protección y salvación. Recuerda, Señor, a los que hacen obras de caridad, a los que sirven en Tus santas iglesias, y los que sirven a los pobres. Y derrama Tu misericordia sobre todos nosotros.S: Y concédenos que con una sola voz y un solo corazón glorifiquemos y alabemos Tu santísimo y majestuoso nombre; Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.S: La misericordia de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo estén + con todos ustedes.P: Y con tu espíritu.( D: Habiendo conmemorado a todos los santos, de nuevo oremos el paz al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Por los preciosos Dones ofrecidos y consagrados, oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Para que nuestro Dios amoroso que los ha recibido en Su santo altar celestial y espiritual como una ofrenda de perfume espiritual, derrame sobre nosotros su divina gracia y el don del Espíritu Santo, oremos.P: Señor, ten piedad.D: Por nuestra liberación de toda aflicción, castigo, peligro y angustia; oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.D: Habiendo rogado por la unidad en la fe y por la comunión del Espíritu Santo, nos encomendamos todos y mutuamente y toda nuestra vida a Cristo nuestro Dios.P: A Ti, Señor.)S: Te encomendamos, amoroso Señor, toda nuestra vida y esperanza, te pedimos, rogamos y suplicamos: haznos dignos de participar de tus asombrosos Misterios celestiales de este Altar espiritual con una conciencia tranquila; por la remisión de los pecados, el perdón de las transgresiones, la comunión del Espíritu Santo, la herencia del reino de Dios, la confianza delante de Ti y no en juicio o condenación.( D: Ampáranos, sálvanos, ten misericordia de nosotros y guárdanos, oh Dios, por Tu gracia.P: Señor, ten piedad.D: Por un día perfecto, santo, en paz y libre de pecado, supliquemos al Señor.P: Concédelo, Señor.D: Por un ángel de paz, un guía fiel, un guardián de nuestras almas y cuerpos, supliquemos al Señor.P: Concédelo, Señor.D: Por el perdón y remisión de nuestros pecados y transgresiones, supliquemos al Señor.P: Concédelo, Señor.D: Por todo lo que sea bueno y benéfico para nuestras almas, por la paz del mundo, supliquemos al Señor.P: Concédelo, Señor.D: Para que el resto de nuestras vidas transcurra en paz y arrepentimiento, supliquemos al Señor.P: Concédelo, Señor.D: Por una muerte Cristiana, en paz y libre de penas y sufrimientos y para que rindamos buenas cuentas delante del admirable tribunal de Cristo, supliquemos al Señor.P: Concédelo, Señor.D: Habiendo rogado por la unidad en la fe y por la comunión del Espíritu Santo, nos encomendamos todos y mutuamente y toda nuestra vida a Cristo nuestro Dios.P: A Ti, Señor.)S: Y haznos dignos, Señor, con confianza y sin miedo a condenación, de atrevernos a llamarte a Ti, el Dios del cielo, Padre, y de decir:La Oración del Señor ( (De Pie))P: Padre Nuestro, que estás en el cielo, santificado sea Tu nombre. Venga a nosotros Tu reino; hágase Tu voluntad, en la tierra como en el cielo. Danos hoy nuestro pan de cada día, y perdona nuestras ofensas como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación y líbranos del mal.S: Porque Tuyo es el reino y el poder y la gloria; Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.S: La paz sea con todos.P: Y con tu espíritu.D: Inclinemos la cabeza delante del Señor.P: A Ti, Señor.S: Te damos gracias, Rey invisible. Por tu poder infinito, Tú creaste todas las cosas y por Tu inmensa bondad hiciste todo de la nada. Señor, dirige tu mirada desde el cielo hacia nosotros que hemos inclinado nuestras cabezas delate de Ti; están inclinadas no delante de carne y sangre, sino delante de Ti, Dios admirable. Por ello, Señor, guía nuestras vidas para nuestro beneficio de acuerdo con las necesidades de cada uno. Navega con los que navegan; viaja con los que viajan; sana a los enfermos, Médico de nuestros cuerpos y nuestras almas.S: Por la gracia, misericordia y amor que nos tiene Tu Hijo unigénito, con quien Tú eres bendecido, junto con Tu Santísimo Espíritu de bondad y dador de vida, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.S: Señor Jesucristo, Dios nuestro, escúchanos desde Tu lugar santo y desde el glorioso trono de Tu reino. Tú estás glorificado en las alturas con el Padre y estás también presente entre nosotros de forma invisible. Ven y santifícanos, y permítenos recibir Tu purísimo Cuerpo y tu preciosísima Sangre de Tu mano poderosa y por medio de nosotros los reciba todo Tu pueblo.(El sacerdote y el diácono inclinando su cabeza dicen:) S y D: Oh Dios, ten piedad de mí, pecador. (3)D: Estemos atentos.S: Los Dones santos, para los santos.(De Rodillas) P: Uno es Santo, uno es Señor, Jesucristo, para gloria de Dios Padre. Amén.La Santa Comunión (Los himnos para la Comunión cambian de acuerdo a la Fiesta del día.) (El diácono entra al santuario y permanece de pie a la derecha del sacerdote.) ( D: Reverendo padre, fracciona el pan santo.)(El sacerdote fracciona el Cordero en cuatro fracciones.) S: El Cordero de Dios es fraccionado y distribuido; fraccionado pero no dividido. Él es siempre recibido como alimento, pero nunca consumido, sino que santifica todos los que Lo reciben.( D: Reverendo padre, llena el santo cáliz.)(El sacerdote deposita una fracción del Pan consagrado en el cáliz.) S: La plenitud del Espíritu Santo. Amén.( D: Amén. Señor, bendice el agua.)(El sacerdote bendice el agua tibia.) S: Bendito es el fervor de Tus santos, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.(El sacerdote vierte el agua tibia en el cáliz trazando el signo de la Cruz.) S: La calidez del Espíritu Santo. Amén.( S: Diácono, acércate.D: Reverendo padre, dame el precioso y santísimo Cuerpo de Nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.(El diácono besa la mano del sacerdote.) (El diácono recibe el Cuerpo de Cristo.) S: El diácono N., recibe el precioso y santísimo Cuerpo de nuestro Señor, Dios y Salvador Jesucristo, para el perdón de sus pecados y para la vida eterna.)(El sacerdote recibe el Cuerpo de Cristo.) S: Yo, el sacerdote N., recibo el precioso y santísimo Cuerpo de nuestro Señor, Dios y Salvador Jesucristo, para el perdón de mis pecados y para la vida eterna. Amén (Los que estén preparados para recibir los Sagrados Misterios recitan las oraciones de la Comunión.)P: Creo y confieso, Señor, que Tú eres en verdad el Mesías, el Hijo de Dios vivo, que vino al mundo a salvar a los pecadores, de los cuales soy el primero. Recíbeme hoy, Hijo de Dios, en Tu Cena mística. No revelaré tu misterio a Tus adversarios. No te daré el beso de Judas. Al contrario, como el ladrón te confieso:Acuérdate de mí, Señor, en Tu reino. Acuérdate de mí, Maestro, en Tu reino. Acuérdate de mí, Santo, en Tu reino. Que la participación de Tus santos misterios, Señor, no sea para mi juicio y condenación, sino para la salud de cuerpo y alma Señor, también creo y confieso que esto que voy a recibir, es en verdad Tu santísimo Cuerpo y Tu preciosísima Sangre dadora de vida, te suplico me hagas digno de recibirlos para el perdón de mis pecados y para la vida eterna. Amén Oh Dios, ten misericordia de mí, pecador. Oh Dios, purifícame de mis pecados y ten misericordia de mí. Oh Dios, perdóname, pues mucho he pecado. ( S: He aquí que me acerco a Cristo, nuestro Rey inmortal y nuestro Dios.)(El sacerdote recibe la Sangre de Cristo.) S: Yo, el siervo de Dios y sacerdote N., recibo la preciosa y santísima Sangre de nuestro Señor, Dios y Salvador Jesucristo, para el perdón de mis pecados y para la vida eterna.(El sacerdote limpia el cáliz y lo besa.) S: Ha tocado mis labios, librándome de mis transgresiones y purificando mis pecados.( S: Diácono, acércate.D: He aquí que me acerco a Cristo, nuestro Rey inmortal y nuestro Dios. Reverendo padre, dame la preciosa y santísima Sangre de Nuestro Señor y Salvador, Jesucristo.(El diácono recibe la Sangre de Cristo.) S: El siervo de Dios y diácono N., recibe la preciosa y santísima Sangre de nuestro Señor, Dios y Salvador Jesucristo, para el perdón de sus pecados y para la vida eterna.(El sacerdote limpia el cáliz y lo besa.) S: Ha tocado tus labios, librándote de tus transgresiones y purificando tus pecados.)(El sacerdote transfiere las porciones restantes del Cuerpo de Cristo al cáliz y lo entrega al diácono.) (El sacerdote o el diácono toma el cáliz, se dirige a las Puertas Reales y eleva el cáliz.) D: Acérquense con temor de Dios, fe y amor.P: Bendito el que viene en el nombre del Señor. El Señor es Dios y se nos ha manifestado.(Los que estén preparados se acercan con reverencia a recibir la Santa Comunión mientras el pueblo canta el himno de la Comunión.) (Al administrar la Santa Comunión, el sacerdote dice:) S: El siervo de Dios N. recibe el Cuerpo y la Sangre de Cristo para el perdón de los pecados y la vida eterna.(Después de dar la Comunión, el sacerdote bendice al pueblo con el cáliz, diciendo:) S: Salva, oh Dios, a Tu pueblo y bendice a Tu heredad.P: Hemos visto la luz verdadera; hemos recibido el Espíritu celestial; hemos encontrado la verdadera fe, adorando a la Trinidad inseparable, porque la Trinidad nos ha salvado.(El sacerdote regresa al Altar y transfiere las porciones de la Madre de Dios y de los santos al cáliz. Luego hace lo mismo con las porciones de los vivos y de los muertos diciendo:) S: Lava, Señor, con tu santísima Sangre, los pecados de todos los conmemorados, por las intercesiones de la Madre de Dios y de todos Tus santos. Amén.(El sacerdote inciensa el cáliz tres veces diciendo:) Seas Exaltado, oh Dios, sobre los cielos. Que Tu gloria esté sobre toda la tierra. (3)(El sacerdote eleva el cáliz.) S: Bendito sea nuestro Dios.S: Ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.(Sentados) (El sacerdote se dirige a la mesa de la preparación y consume los sobrantes de los Santos Dones y luego purifica el cáliz diciendo:) S: Cristo, Señor y Dios Nuestro, Tú eres la plenitud de la ley y los profetas, Tú cumpliste el plan de Dios Padre, llena nuestros corazones de gozo y alegría, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.P: Que se llenen nuestras bocas de Tu alabanza, Señor, que cantemos Tu gloria. Nos has hecho dignos de participar de Tus santos y divinos misterios que dan vida. Consérvanos en Tu santidad, que todo el día vivamos conforme a Tu verdad. Aleluya, Aleluya, Aleluya.Oración de Acción de Gracias (De Pie) D: Estemos atentos. Habiendo recibido los divinos, santos, puros, inmortales, celestiales y asombrosos Misterios de Cristo, dadores de vida, demos justamente gracias al Señor.P: Señor, ten piedad.( D: Ampáranos, sálvanos, ten misericordia de nosotros y guárdanos, oh Dios, por Tu gracia.P: Señor, ten piedad.D: Rogando por un día perfecto, santo, pacífico y libre de pecado, nos encomendamos todos y mutuamente y toda nuestra vida a Cristo nuestro Dios.P: A Ti, Señor.)S: Te damos gracias, amantísimo Señor, benefactor de nuestras almas, que en este día nos hayas hecho nuevamente dignos de Tus celestiales e inmortales Misterios. Guía nuestros pasos por el camino justo, afiánzanos en Tu temor, protege nuestras vidas, danos seguridad en las obras que emprendemos, por las oraciones y súplicas de la gloriosa Madre de Dios y siempre virgen María y de todos Tus santos.S: Porque Tú eres nuestra santificación y a Ti damos gloria; Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.Despedida S: Vayamos en paz.P: En el nombre el Señor.D: Oremos al Señor.P: Señor, ten piedad.S: Señor, bendice a los que Te alabamos y santifica a los que confiamos en Ti. Salva a Tu pueblo y bendice a Tu heredad. Protege a toda Tu Iglesia. Santifica a aquellos que amamos la belleza de Tu morada. Glorifícanos con Tu poder divino, y no abandones a los que esperamos en Ti. Concede la paz a Tu mundo, a Tus iglesias, al clero, a los servidores públicos, a las fuerzas armadas y a todo Tu pueblo. Porque todo don buen y perfecto viene de lo alto, viene de Ti, Padre de luz. A Ti damos la gloria, la acción de gracias y la alabanza; Padre, Hijo y Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.Bendito sea el nombre del Señor, ahora y por los siglos. (3)(El sacerdote se dirige a la Prothesis.) S: Cristo, Dios nuestro, Tú eres la plenitud de la Ley y los profetas. Tú has cumplido el plan del Padre. Llena nuestros corazones con alegría, ahora y siempre y por los siglos de los siglos. Amén.S: Que la bendición + del Señor y Su misericordia desciendan sobre ustedes por Su divina gracia y amor y permanezcan ahora y siempre y por los siglos de los siglos.P: Amén.(Si hay avisos parroquiales, se dicen en este momento.) S: Gloria a Ti, Cristo, Dios nuestro y esperanza nuestra. Gloria a Ti.( (Solamente durante el tiempo de Pascua)P: Cristo ha resucitado de entre los muertos, conquistando a la muerte por su muerte, y dando vida a quienes estaban en la tumba.)( (El resto del año)P: Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo, ahora y siempre y por los siglos de los siglos.)P: Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Señor, ten piedad. Danos la bendición.S: Que Cristo, nuestro verdadero Dios (que resucitó de entre los muertos), tenga piedad de nosotros y nos salve, por las intercesiones de Su Inmaculada y santísima Madre; (el poder de la preciosa Cruz dadora de vida;) (la protección de los honorables poderes espirituales celestiales; ) (las súplicas del venerable, glorioso, profeta y precursor Juan el Bautista;) de los santos, gloriosos y venerables apóstoles; (de los santos, gloriosos y triunfantes mártires;) de nuestro(s) santo(s) padre(s) en la fe N.; (de los santos y justos ancestros Joaquín y Ana;) de San(ta) N. (el santo patrono); (de San(ta) N. cuya memoria celebramos hoy;) y de todos los santos, porque es Dios bueno, amoroso y misericordioso.P: Amén.( (Solamente durante el tiempo de Pascua.)P: Cristo ha resucitado de entre los muertos, conquistando a la muerte por su muerte, y dando vida a quienes estaban en la tumba. (3))( (El pueblo suele orar por el sacerdote y el diácono, pidiendo a Dios que les conceda muchos años de paz y servicio a su Iglesia. El sacerdote termina esta oración con esta bendición o una similar:)S: Que la Santísima Trinidad + los proteja a todos ustedes.)(Si se distribuye el Antídoron, el sacerdote dice a cada fiel:) S: Que la bendición y la misericordia del Señor estén contigo.
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